Como no, en algun momento iba a tener que salir con algo asi. Vivo en un pais dividido, enfrentado consigo mismo. No es uno con los otros, eso ya se terminó hace tiempo. Es uno mismo luchando por ir a alentar a un bando, o ir a romper piernas al otro. Es una lucha interna, cuyo objetivo es elegir un lugar donde pararse, y que sea un pararse definitivo, en el que uno no pueda caer derrotado, en el que no caiga al suelo, sin al menos una buena cantidad de billetes en el bolsillo que lo ayuden a levantarse. Ya se acabaron esas epocas en donde todos luchabamos por todos, en el que nos dedicabamos a generar una mejora de vida global, para que los pobres dejen de ser pobres y para que los rios dejen de estar contaminados. ¡A la mierda con los rios! ¡A la mierda con el concepto de sociedad! La unidad es la moda. Lo que importa aqui, es ponerse los pantalones bien holgados, no vaya a ser que nos pateen en partes vitales y caigamos sin remedio. Es tocar el timbre y correr.
La idea es hacer las cosas mal, comportarse como un nene de 4 años que no tiene decisión mas que la de ir al baño o comer porque su organismo se lo solicita. La idea es que al momento de poner las cartas sobre la mesa, el mazo haya desaparecido y uno tenga que ir a comprar uno asi, nuevo, uno que no conoce, para zafar de la situación. Entonces cuando nos damos cuenta de que este mazo no es el mismo, y se nos reprocha el haber perdido el otro, salimos con esas excusas que generan mas problemas, esas que contestan con reproches hacia el que se esta quejando, y que son efectivas ya que lo reprimen para que no siga preguntando. Y entonces caemos, y culpamos a las cartas, objetos inamovibles que no hacen ni dicen nada, y que no decidieron que hicieras mal la jugada. La politica es definitivamente un juego de cartas. Cualquiera piensa que puede jugar, pero cuando la jugada sale mal, no hacemos mas que culpar a las cartas, a los politicos, a las urnas, a todo, y nos olvidamos de nuestra responsabilidad en el asunto. Y cuando eso sucede, la jugada maestra ya esta hecha, simplemente nos lavamos las manos hasta el proximo partido, en donde, aun sin saber jugar, volvemos a apostar todo de la misma manera, sin pensar en que no hemos aprendido nada.
En este momento es en donde se genera eso de lo que he venido a hablar. Cuando perdemos la responsabilidad de haber elegido sin mirar, como por sorteo, y cuando el descontento es general, tan general que es notorio y es visto como un beneficio, se crean grupos varios con la suficiente libertad (vease cantidad de gente, mucho dinero, mucho espacio y muchos recursos) para atrapar la atencion del descontento, alentando a los que se quejan, e incluyendo terminos poco felices en el medio, como por ejemplo "gobierno de mierda" o "corruptos" o "irresponsables", etc. Muchos son estos terminos que se usan, apartentemente ocasionados por los malos tratos o las malas decisiones que generan malos momentos a la sociedad. Y digo "aparentemente" porque asi parece ser, cuando en realidad sucede que son solo palabras, solo vocabulario e incitacion al odio, y esto es apoyo del pueblo infeliz, y esto es mas audiencia en television, y esto es mas conflictos en la calle, y esto es mas odio desde el otro sector, el contrario que se enorgullece de sus malas decisiones, y esto es mas dinero para ambos bandos, un mayor poder, sobre ustedes, señores descontentos y tambien contentos y orgullosos. Lo mismo sucede con las burlas de un bando a otro, cuando la responsabilidad de un pais pasa a ser un chiste, una burla constante de los representantes y los representados, cuando hay risas y ridiculizacion de una situacion que no es la que usted piensa. No es reirse del politico porque es gordo, rubio, flaco o no sabe hablar, es ridiculizar al que se muere de hambre, al que vive abajo de una lona que para nada lo cubre del frio y la lluvia.
Entonces quedamos en que usted se rie de la ridiculizacion de un politico de derecha o de izquierda, o de periodistas, mientras alguien, sea persona o animal, muere afuera. Si si, eso sucede, tambien en mi caso, que mientras escribo esto tambien hay seres muriendo de hambre y de maltrato. Y ademas habiamos quedado en que no somos capaces de hacernos responsables de haber elegido al azar, con los ojos tapados. Y asi mismo, habiamos quedado en que todos hablan de "politica" o de "filosofia de vida" o de "promesas seguras" cuando no podemos siquiera pensar en que vamos a almorzar mañana, o estar seguros de que lo haremos, de que habra algo que almorzar. Y claro, mientras hablamos sucede lo mas importante de todo este discurso: sucede que aquellos, esos a los que unimos y con los cuales compartimos nuestros bellos "dos minutos de odio" contra la prensa o contra los gobernantes, esos se llenan los bolsillos hasta que estan llenos (y todos estamos ahi abajo recogiendo lo que se cae y besando los pies del empresario), porque vos, ciudadano, y yo, tenemos la televisión prendida y las pancartas al hombro, y hablamos y hablamos y hablamos mas, repitiendo el discursito sin siquiera creerlo. Lo repetimos porque con ello nos sentimos fuertes, porque son "de los nuestros", porque nos dan dinero, porque nos sentimos seguros de sus promesas, porque si ellos estan al poder nuestros beneficios aumentan, porque son buenos comediantes, porque son gente de fiar tan solo por tener un titulo que dice que ellos saben investigar o dirigir, por la diferenciacion de las clases sociales, porque tenemos tiempo, porque nos sentimos con mas derechos sobre los demas. Por todo eso y mucho mas.
Y ese dia que nos ensuciamos la boca mirando la imagen del opositor y gastando el extenso vocabulario que nuestra cultura nos brinda, ese dia es facilmente olvidado, cuando esos que se quejaban de unos, caen en las garras de otros, los que antes eran sus "compañeros" y hoy son una desgracia, otra consecuencia mas de la corrupcion a la que son sometidos, y forzados, cada vez que meten un sobre en la urna.
Ver todo y no saber nada. Estar en todo, y no ser nada. Poder todo, y no tener nada. Saber ser, ver lo que se tiene, poder estar.
19 de septiembre de 2013
Fin de la Habladuría.
Y así es como pasó. Un día iba caminando y me di cuenta de que estaban todos muertos. Inconciente pero exacto, todos muertos... Todos desgarrando su espíritu, su calma, su vida.
Los celulares, los saquitos nuevos, los zapatos de taco alto, algunos ejemplos de objetos que adquirimos y por los cuales nos dejamos absorber. No nos pueden salvar, ni esta pc, ni ese auto que en la esquina se anuncia y pide el paso con un fuerte bocinaso. Es toda una satisfacción de primer instancia. Mañana o pasado mañana no es nada mas que un día de pago, el día de cuentas nuevas. El presente se trata de adquirir, de poseer, de estar satisfecho y feliz hasta que llegue el momento de poner las cartas sobre la mesa, de pesar las monedas. Unos billetes menos en la billetera, mas o menos que el mes pasado en la misma fecha. Somos seres que miden constantemente el nivel de dinero y posesiones que tienen. Atrás quedaron las malas épocas en las que importaba conseguir los recursos mínimos de vida, de existencia. Esos recursos pasaron a ser un estorbo en las reales y actuales necesidades. Comer menos para ahorrar mas, y tener el Ipad que se anhela. Comprar menos libros y mas pantallas que lean por nosotros. Canales y periodistas que desinforman, políticos y maestros que mienten, que inventan una nueva historia para adaptar sus mentiras.
Ese día empecé a ver que era necesario hablar, era necesario que nadie me tape la boca. Es necesario porque una palabra que uno no dice, sea quien sea que haya entendido que no es necesario el sentido común cotidiano para ver bien, esa palabra puede cambiar un día de grandes quilombos en el centro de la ciudad, o el llanto de un nene porque no lo llevan a comer mierda en McDonalds. Una persona sin importancia como yo, no debe callar nada, porque siempre habrá alguien que confíe en la insensatez de un o una "Don Nadie", y que escuche, que coincida (o no), que charle, aplique métodos, y termine por contarle a otro las acciones que ejecuta para que no la pisoteen esos que Si abren la boca al divino botón. Si cualquier idiota con cara de bueno y con muchos billetitos en el bolsillo, puede abrir la boca para decir cosas previamente aprendidas, y que siguen una estrategia preestablecida, entonces el Don Nadie que soy yo o el que es este lector con ansias de hablar, puede decir tanto como quisiera, puede quejarse, puede discutir y opinar, puede modificarse, ser escuchado o leído, o puede resignarse como hoy lo hace el 80% de la población mundial, a actuar cabizbajo siguiendo las ordenes, siguiendo el transcurso de los acontecimientos y dejándolos pasar, siguiendo el recorrido del látigo que cae sobre sus hombros. Por ello aconsejo, al que alguna vez lea esto, que no sea ese muerto, y que no deje el látigo caer. De nada sirve decir "yo no puedo hacer nada por el mundo, es demasiado grande y yo demasiado pequeño". No hay que olvidar que de la nada, nace el todo, y que siempre alguien escucha detrás de la puerta, las palabras que estamos dispuestos a dedicar, las que pueden cambiar ese todo o que siquiera, pueden intentarlo.
Los celulares, los saquitos nuevos, los zapatos de taco alto, algunos ejemplos de objetos que adquirimos y por los cuales nos dejamos absorber. No nos pueden salvar, ni esta pc, ni ese auto que en la esquina se anuncia y pide el paso con un fuerte bocinaso. Es toda una satisfacción de primer instancia. Mañana o pasado mañana no es nada mas que un día de pago, el día de cuentas nuevas. El presente se trata de adquirir, de poseer, de estar satisfecho y feliz hasta que llegue el momento de poner las cartas sobre la mesa, de pesar las monedas. Unos billetes menos en la billetera, mas o menos que el mes pasado en la misma fecha. Somos seres que miden constantemente el nivel de dinero y posesiones que tienen. Atrás quedaron las malas épocas en las que importaba conseguir los recursos mínimos de vida, de existencia. Esos recursos pasaron a ser un estorbo en las reales y actuales necesidades. Comer menos para ahorrar mas, y tener el Ipad que se anhela. Comprar menos libros y mas pantallas que lean por nosotros. Canales y periodistas que desinforman, políticos y maestros que mienten, que inventan una nueva historia para adaptar sus mentiras.
Ese día empecé a ver que era necesario hablar, era necesario que nadie me tape la boca. Es necesario porque una palabra que uno no dice, sea quien sea que haya entendido que no es necesario el sentido común cotidiano para ver bien, esa palabra puede cambiar un día de grandes quilombos en el centro de la ciudad, o el llanto de un nene porque no lo llevan a comer mierda en McDonalds. Una persona sin importancia como yo, no debe callar nada, porque siempre habrá alguien que confíe en la insensatez de un o una "Don Nadie", y que escuche, que coincida (o no), que charle, aplique métodos, y termine por contarle a otro las acciones que ejecuta para que no la pisoteen esos que Si abren la boca al divino botón. Si cualquier idiota con cara de bueno y con muchos billetitos en el bolsillo, puede abrir la boca para decir cosas previamente aprendidas, y que siguen una estrategia preestablecida, entonces el Don Nadie que soy yo o el que es este lector con ansias de hablar, puede decir tanto como quisiera, puede quejarse, puede discutir y opinar, puede modificarse, ser escuchado o leído, o puede resignarse como hoy lo hace el 80% de la población mundial, a actuar cabizbajo siguiendo las ordenes, siguiendo el transcurso de los acontecimientos y dejándolos pasar, siguiendo el recorrido del látigo que cae sobre sus hombros. Por ello aconsejo, al que alguna vez lea esto, que no sea ese muerto, y que no deje el látigo caer. De nada sirve decir "yo no puedo hacer nada por el mundo, es demasiado grande y yo demasiado pequeño". No hay que olvidar que de la nada, nace el todo, y que siempre alguien escucha detrás de la puerta, las palabras que estamos dispuestos a dedicar, las que pueden cambiar ese todo o que siquiera, pueden intentarlo.
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